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Sexo y BDSM

INDICE

1. El BDSM no es sólo sexo

2.- El BDSM es sólo sexo

3.- Sexo, Amor y BDSM

Cuando debatimos en la red acerca de las relaciones entre la actividad sexual y las prácticas BDSM, solemos encontrarnos dos posiciones radicalmente opuestas: las de los que defienden que el sexo tiene poco que ver con el “verdadero ejercicio del poder”, y las que suponen que el BDSM es sólo una preferencia, tendencia o práctica de índole sexual. Si hablamos de BDSM y Amor, solemos encontrarnos  que generalmente las personas implicadas en este tipo de prácticas  o bien definen a lo que sienten como  algo diferente al Amor (“adoro a mi Amo pero no estoy enamorada de El”)  o  como una forma de Amar diferente. Voy pues a tratar de discutir, desde mi exclusiva óptica personal, este “espinoso” tema:

1.- El BDSM no es sólo sexo, es más, tiene que ver poco con el sexo.

Quienes defienden esta postura están probablemente tratando de enfatizar todo lo que de erótico tiene la cesión del poder, los rituales que lo compañan etc…es decir, tratando de entender un sexo que no se limita a la penetración o al coito. Sin embargo, una extrema “desexualización” de las prácticas BDSM puede llevar a considerar el sexo como algo meramente secundario. Tal como expresaba un Amo en uno de los muchos foros que existen en la red:

“En una sesion puedes tener sexo con tu sumisa pero precisamente por eso algunos no lo hacemos, por lo facil que resulta, ademas que usar a la sumisa estando mojada por los azotes o diversas tecnicas empleadas es demasiado facil y no implica en modo alguno ninguna satisfaccion personal.”

Creo, sinceramente, que una relación BDSM asexuada es francamente patológica. Es lo que los psicólogos llaman una “parafilia”: cuando el objeto del deseo acaba desplazando al propio deseo natural.

Quienes sólo buscan el mero intercambio de poder en la relación BDSM sin referencias erótico-sexuales, deberían preguntarse algunas cosas acerca de:

1) Su grado de autoestima

2) Su capacidad de autocontrol en las decisiones de la vida cotidiana

3) Su deseo de huir de las propias responsabilidades, culpando a otros de las propias desdichas.

4) Sus fantasmas, culpas y problemas con la actividad sexual

2.- El BDSM es sólo sexo, una preferencia o tendencia sexual y , por tanto, debe circunscribirse a los momentos en los que se practica el sexo.

Aunque hasta no hace mucho tiempo yo era de los que pensaban de esta forma, el problema con los que identifican sexo con BDSM es el mismo de aquellos que identifican o reducen el Amor al mero intercambio sexual. Sin negar que el sexo debe ser la motivación última de toda relación BDSM, creo, sinceramente, que si todo lo que se busca es meramente sexo y sólo sexo, la relación BDSM está de antemano condenada al fracaso. Al mismo fracaso que lleva toda relación basada exclusivamente en el deseo sexual: éste es caduco, y, con el paso del tiempo -los expertos lo fechan en un máximo de dos años- el deseo acaba languideciendo con la pareja habitual. Quienes establecen relaciones personales basadas exclusivamente en el deseo sexual están condenados necesariamente a girar en la noria de las relaciones caducas.

3.- Sexo, Amor y BDSM

Puede existir, evidentemente, sexo sin Amor. De hecho, casi siempre que iniciamos una relación lo hacemos movidos por el deseo de la entrepierna más que por necesidades del corazón.  Amar implica, evidentemente pasión (sexo), pero, además, más cosas: ternura, compromiso, exclusividad, intimidad, deseos de satisfacer al otro, etc…

Sinceramente creo que toda relación BDSM es, en el fondo, una forma de comunicarse íntimamente con otra persona, una forma de entrega, porqué no decirlo, una forma de Amor. Un Amor poco convencional, que sigue reglas particulares, muchas de ellas incluso opuestas a las que convencionalmente (en el mundo “vainilla”) se suponen deberían existir en las relaciones amorosas. Pero si Amar a alguien es algo más que follar con esa persona, entonces una buena práctica del BDSM debería encontrarse más cerca del Amor que del mero sexo ocasional y esporádico. Evidentemente puede haber BDSM sin Amor, como puede haber sexo sin Amor.

Evidentemente puede haber BDSM sin sexo, como puede haber sexo sin BDSM. Pero cuando conseguimos unir sexo, bdsm y amor…entonces vives una experiencia única.